Che Quijano. Rodríguez busca entre los huesos del hidalgo y encuentra un corazoncito tricolor. Uno de los nuestros. Y a celebrar el cumpleaños,
Cuatrocientos años de honradez, unas
vacaciones en Argel y un despacho en la ínsula Barataria pegadito al de
mienmano. Para tomar un cafelito. ¿Vale? Pues eso.
Vale.