¡Vivan los novioooos! (y su burócrataaaaa)

Nunca entendí qué le importaba al burócrata si quiero a Pepita y no entiendo ahora porque le importa si quiero a Pepito, pero a lo visto, a muchas Pepitas y a muchos Pepitos les importa y mucho que un funcionario (traje o sotana al gusto) les sostenga el ramo.
Pero como donde dan los carnés dicen que hay que aplaudir, aplaudiré.
Tímidamente, claro.

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