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érase una vez

Todos la recuerdan como Charito, una niña pizpireta y bonita que destacaba por su belleza sobre las compañeras del colegio de monjas del barrio en el que cursó sus estudios primarios y el bachillerato superior. Hija de un modesto empleado de una fábrica de cerveza oriundo de León y de una maestra de escuela de Valladolid, María del Rosario fue para sus padres el símbolo del triunfo social, que les permitía ascender en la jerarquía social del barrio y dejar de ser "los castellanos".

La vida como un cuento, en El País.

Comentarios

belaborda ha dicho que…
* Ay, Charito…

María del Rosario, ay Charito...
Si se fuese a la cuna de la fosa,
a ser cero tornase el infinito
y a ninfa y larva la bella mariposa,
tú podrías torcer sino maldito
y vivir nueva vida esplendorosa.
Para ello, que Él te acoja y que te diga:
¡Sé feliz tras morir como mendiga!
Osvaldo Julio Schiavoni ha dicho que…
Muy bueno, Belaborda. Un abrazo y feliz Navidad.