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la madrastra

Xenófoba, como cada mañana, preguntó al espejo:
-¿Es odio lo que agita mi corazón?
El espejo, un día más, respondió:
-No, señora, es solo el miedo de las clases medias ante la globalización.
Y el cristal, que era frío y hablador pero no estúpido, sobrevivió para ver otro atardecer.


5 el buque negro: la madrastra Xenófoba, como cada mañana, preguntó al espejo: -¿Es odio lo que agita mi corazón? El espejo, un día más, respondió: -No, señora, es solo...
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